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Relato erótico: Rutina

Se que me miras, se que te gusta mirarme, lo se. Sabes que lo se. Y te gusta. Cada vez disimulas menos, incluso has llegado a sonreírme… Una sonrisa que habla por si misma, una sonrisa que provoca con solo su recuerdo…

Y ese recuerdo me reconcome nada más llegar a casa, más de una vez has conseguido que apoyada en la puerta, tras cerrarla, cierre los ojos y un escalofrió recorra todo mi cuerpo. Como si fueran tus propias manos, esas manos que tanto deseo, que con tanto mimo se que cuidas. Como si la brisa que entra desde el balcón fuera un suave soplo de tus labios, esos labios que saben como deben sonreírme. Como si… como si nada, los gritos de la vecina, me despiertan una y otra vez de mi ensimismamiento regresándome a la dura realidad, donde lo único que tengo verdaderamente tuyo son las miradas, las sonrisas y el deseo.

Una mañana más, el mismo bar, el mismo desayuno, y el mismo juegos de miradas. Esta vez he decidido dejar mi asiento habitual, sentándome más cerca de ti. Me miras, y tu también decides cambiar de asiento y acercarte a mi. Los nervios me traicionan y soy incapaz de mirarte más. Te levantas, pagas, y yo sigo el camino de tus piernas hasta la salida.

Me vuelvo a casa un tanto desconcertada con mi reacción, concentrada en mis pensamientos mientras miro el suelo, cuando de pronto choco con alguien.

-Disculpa, ha sido mi culpa iba distraída.

-Tranquila no pasa nada, yo tampoco iba muy pendiente…- me contestas, mientras me das un apretón en el brazo y dejas deslizar tu mano hasta que tus dedos se rozan con los mios…

Tus manos, eran tus manos, esa manicura francesa era capaz de reconocerla entre miles, levanto la cabeza, y esa sonrisa, más cerca que nunca, esa mirada, a mi misma altura, y unas ganas de besarte, como nunca antes.

Esta vez te avergüenzas tu, y sigues tu camino, y yo tras reponerme un poco, sigo el mio. Llego a casa, pero esta vez no quiero que me interrumpan, me quito los tacones y la falda nada mas traspasar la puerta, me voy a mi habitación desabrochándome la camisa, y aun con la ropa interior me meto en la ducha. Noto como el agua resbala por mi cuerpo, como me refresca y me excita a su vez. Poco a poco empiezo a juguetear con mi sujetador, en un intento de seducirme a mi misma sigo rozando mi culot, hasta que por fin me decidí a quitármelo y quedarme desnuda, aunque aun no lo sepas, me he quedado completamente desnuda para ti. Cojo el jabón y empiezo por mis pechos, suavemente, tal como se que lo harías tu, poco a poco voy bajando, las caricias del agua son de gran ayuda, y apenas con el roce de mis manos me estremezco, termino la ducha con un orgasmo, termino con tu recuerdo, con el roce de tu mano, extendido a todo mi cuerpo. Hoy por primera vez, aunque aun no lo sepas, he sido tuya.

Me voy al trabajo, regreso a casa y solo con una idea en la cabeza, dormir, quiero dormir, y que el tiempo pase lo más rápido posible, quiero despertar y verte de nuevo, en el mismo bar, pidiendo el mismo desayuno, y hacer el mismo juego de miradas de siempre.

Me despierto con energías renovadas, mi mejor traje y mis tacones favoritos. Nada más llegar al bar, recibo las primeras miradas de la clientela sorprendida al verme, tomo el mismo asiento que ayer, y te espero.

No tardas en llegar, y no fui la única que te comió con la mirada, al igual que yo, habías decidido sorprenderme esta mañana, al bajar los escalones de la entrada, bajo el traje, se deja ver un ligero, que da mucho a una imaginación como la mía.

Te sientas justamente a mi lado.

Hoy invito yo, para disculpar la torpeza de ayer…-te digo

Me miras, y no te sorprendes, aceptas.

Hablamos durante algo más de una hora, eres sorprendente, cuando de pronto se hizo un silencio.

¿Te importaría acompañarme al servicio?- me preguntas

Por supuesto que no. – respondo.

Vas delante, tus piernas totalmente definidas por los taconazos extremos que llevas hoy, me marcan el camino…que ayer me habían llevado hasta la salida del bar y yo me dejo guiar.

Nada más entrar, te cercioras de que no hay nadie y pasas la llave. Esta vez sonreímos las dos. Me besas, te beso. Te quito el vestido, mientras tu ignoras todo lo que he deseado este momento. Con mi ayuda te sientas en uno de los espacios de mármol que hay entre los lavamanos, y me veo reflejada en el espejo, veo como mis manos acarician tu espalda, te tengo entre mis brazos, no me lo puedo creer. Beso tu cuello, te dejo en lencería, sin duda es un conjunto elegido con mucha intención. Te toco, te sigo besando una y mil veces, te recorro con mi lengua… cuando de pronto intentas cambiar los papeles, pero te lo impido.

Yo ayer ya fui tuya, hoy te toca ser mía.- te digo.

Aunque ahora mismo no lo comprendes, me dejas hacer, te dejas caer en mis manos, y lo disfrutas, te corres para mi, tal como ayer yo lo hice para ti.

Mientras te ayudo a vestirte, me preguntas que significa lo que te había dicho hace un momento..

No es facil de contar, mañana te invito a desayunar a casa y así te lo explico mejor- te respondo.

Perfecto…

Te doy mi numero de móvil y mi dirección, y tengo que irme con cierta prisa pues llego tarde al trabajo, pero no sin antes darme una ducha…

Autora: Tatyana Gonzalez

06.20.2010 | Concurso de relatos, Relatos | Escrito por:

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Comentarios (8)

 

  1. R dice:

    Ey,¿ y por dónde queda el bar ese? ;)

  2. Tatyana G. dice:

    Por Canarias…

  3. obraub3 dice:

    Buena historia, bien redactada, creando suspense hasta el punto en que uno desearía ser mujer….
    Felicidades Tatyana González…. votaré por ti en cuanto la web tenga disponible el “botoncito”.

    Un beso desde Canarias

  4. Juno dice:

    obraub3, el “botoncito” está ya disponible. Es el enlace de “Me Gusta” que aparece en el recuadro que hay sobre los comentarios :)

    Saludos!

  5. tunano dice:

    esa es mi nana si señoooooooooor,eres de lo mejorcito ermanita me a encantao

  6. R dice:

    Si es que todo lo mejor me pilla siempre en Canarias…¿por qué será?

  7. Tatyana G. dice:

    abraud3, muchas gracias, siempre se agradecen esos buenos comentarios.
    R, seran cosas del cambio climatico…!!

  8. %B dice:

    Se que me miras, se que te gusta mirarme, lo se. Sabes que lo se. Y te gusta. Cada vez disimulas menos, incluso has llegado a sonreírme…

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